MI AEROGATO

Polisemia Revista cultural

Eliana Soza Martínez

Las tardes en casa de la abuela Marthita eran aburridísimas; no le gustaba la tecnología y solo me dejaba usar una microcomputadora. Mis padres me dejaron a su cuidado, cuando perdieron las esperanzas de tener una hija superdotada; por eso decidieron gastar su dinero en viajes al espacio.

La escuela se convirtió en mi infierno personal; competir para ser la mejor era desgastante. Detestaba la hora de actividad física, nos conectaban a máquinas que medían nuestra capacidad de correr, de equilibrio, de fuerza en cada miembro y otros. No era mi fuerte, tampoco la ciencia o las matemáticas. Deseaba cantar, con la abuela podía hacerlo de vez en cuando; en casa nunca, mamá necesitaba silencio para trabajar, leer o conversar. En general, me sentía sola.

Un día encontré abandonado a un aerogato que no podía volar; nació con alguna falla, por eso lo desecharon. Cuando sus brillantes…

Ver la entrada original 341 palabras más

Narrativa: La Resurrección de Fray Bertolini, por Eliana Soza

Otra vez en Oxímoron

OXÍMORON

—Fray Bertolini volvió de entre los muertos —dijo un testigo a Julián, periodista de “El Extra”, que venía de la ciudad.

El declarante era un sereno que estaba realizando su ronda de rutina en una noche de invierno, cuando vio al fraile caminando, cual siguiera una procesión, hacía el templo de San Lorenzo. Lo siguió y pudo ver como entraba a la casa parroquial, para perderse por un largo y oscuro pasillo. La cadencia de su caminar, las sombras de la penumbra y los aullidos lastimeros de los perros del pueblo amplificaron su miedo, aún más, porque Bertolini había muerto años antes; para él, al principio, se trató de un espíritu. Mas, al escucharlo cerrar la reja con un sonido estridente supo que no podía ser un fantasma; ahí nació la idea de la resurrección.

El jefe de redacción encargó a Julián esta historia, porque solo era un rumor desde…

Ver la entrada original 2.089 palabras más

Narrativa: Mi muñeca favorita por Eliana Soza

OXÍMORON

(Cuento perteneciente a LOS MÚLTIPLES ROSTROS DE LA MUERTE Antología de cuentos de terror AETERNUM Editorial de literatura oscura EDICIÓN NÚMERO SIETE Año 2 / Julio 2020)

Mis Barbies siempre estaban ordenadas en los estantes rosados de mi cuarto, las vestía con los mejores trajes que podía comprarles en algunas salidas con mamá. Eran mis favoritas por su perfección: piel tan blanca, lisa y sin ninguna falla. Cuando jugaba con ellas, yo era la más bonita, la más elegante y la más popular. En este lugar, no me dejan jugar y tampoco hay muñecas.

En la escuela no era tan fácil como jugar. No siempre pasa lo que una se imagina. Laura y sus amigas, unas chicas de mi clase me molestaban todo el tiempo, me pusieron el apodo de “la negrita”. Cuando pasábamos educación física me seguían criticando por mis rodillas y mis codos, “se nota que no te…

Ver la entrada original 574 palabras más

Entrevista: Un acercamiento profundo a Eliana Soza

OXÍMORON

¿A qué edad se inició como escritor?

Empecé a escribir después de salir de la universidad, en ese entonces tenía varios cuentos largos, pero no estaba segura que valieran la pena; por esa razón lo dejé por muchos años. Recién el 2017, tras el nacimiento de mi segundo hijo retomé el oficio y cuando recibí el apoyo de Homero Carvalho sentí que estaba lista para hacer realidad un sueño que dejé olvidado por el miedo de no dar la talla.

¿Cuáles son sus autores y libros favoritos?

Tengo muchos, entre ellos, sobre todo: Anton Chejov, Howard Phillips Lovecraft, Edgar Alan Poe, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Horacio Quiroga, Gabriel García Márquez, Homero Carvalho, Mariana Enríquez, Silvina Ocampo, Samanta Schweblin, Rosa Montero, Giovanna Rivero y podría seguir…

¿Cómo combinas tu rol de mujer, esposa y madre con la escritura?

No es fácil porque a pesar de quedarnos en casa debido a…

Ver la entrada original 1.003 palabras más

Narrativa: Ocaso

OXÍMORON

/ Eliana Soza Martínez /

Los ojos abiertos en medio de la oscuridad hacen eternos mis días. El insomnio está carcomiendo mi cordura, los recuerdos de tantos siglos se arremolinan para torturarme: asesinatos, sangre, vísceras, decadencia de la poca humanidad que me queda. Cuánto añoro el olvido, que me dejaba vivir en avenencia conmigo mismo.

Ni siquiera el rito de alimentarme me enardece. Alzo el vuelo y la noche me recibe acariciando mi rostro, inundando mis pulmones de sus densos perfumes; en esos momentos guardo el anhelo de volver a ser el príncipe de la oscuridad. Pero cuando identifico a mi presa, la asecho y la confronto; justo al tenerla frente a mí, el sollozo, las lágrimas y el llanto incontenible. Entonces, la extrañeza del otro, la risa, los rumores repartidos entre los pueblerinos…

Hace décadas, las mujeres rogaban por convertirse en esclavas de mis pasiones, en seres seductores e…

Ver la entrada original 177 palabras más

Minificciones – Eliana Soza Martínez

Una alegría que la #RevistaTabaquería, a través de #GabrielRamosZepeda difunda una selección de mis microcuentos.

Revista Tabaquería

La Microliteratura es una suma de textos narrativos, poéticos, ensayísticos y audiovisuales caracterizados por la brevedad.

En esta primera ocasión, presentamos nueve MICROFICCIONES DE ELIANA SOZA, joven escritora boliviana con una amplia experiencia en cuento, poesía y microficción. Tiene dos libros publicados y sus varios de sus textos han aparecido en páginas de internet y diversas antologías del género.

————————————————————————————————-

CONTIENDA

Rumiaba mi problema, recordando cada detalle de aquella discusión, lo que más me dolía era cómo no había salido ni una sola palabra de mi boca, ninguna frase coherente por lo menos. Y claro, justo después las oraciones precisas viniendo a mi mente, argumentos sólidos con los que hubiera ganado la disputa y hecho callar a mi contendiente. Por eso decidí estar preparada para la próxima vez, armé en mi cabeza un pequeño discurso firme, pero agresivo. En el reencuentro, cuando estuve a punto de soltar todo de…

Ver la entrada original 966 palabras más

La muchacha que no podía olvidar

La Coyolxauhqui

por Eliana Soza

Los malos recuerdos la atormentaban, ni siquiera los buenos lograban contrarrestarlos. Desde sus miedos a la oscuridad cuando era una niña de tres años, cada rincón del cuarto en el que dormía con su hermano. El color celeste de las paredes, carcomido por la humedad, los cinco nidos de arañas y las trece pieles de esos arácnidos colgando en el cielo raso. Los aullidos de los perros en la calle, las lucecillas extrañas que se colaban por su ventana y los gruñidos bajo su cama, unos guturales que no parecían de ningún animal conocido y que empezaban suavecito, para luego subir y ser insoportables, lo peor era que nadie más no los escuchaba.

Otras memorias insoportables eran: el día que su padre los abandonó, las maletas cafés de cuerina con unas hebillas oxidadas, su pantalón sin planchar, la camisa blanca sin dos botones y el cuello percudido…

Ver la entrada original 606 palabras más